Semillas

Rociar generosamente sus alimentos con semillas hacen más sabrosos y nutritivos sus platillos

Un puñado al día de cualquiera de las siguientes semillas enriquecerá su dieta con antioxidantes que fortalecen al sistema inmunológico, además de brindarle fibra, magnesio, cobre, hierro y zinc. Cada una es también una fuente magnífica de otros nutrientes.

 Semillas de girasol: buena fuente de vitamina E y ácido fólico. Coma como tentempié, rocíe en ensaladas o agregue al pan antes de hornear. Como alternativa a la crema de cacahuate, busque crema de semilla de girasol en las tiendas de alimentos naturales.

 

Semillas de linaza: buena fuente de ácidos grasos omega-3 y tiamina. Muela finamente en un procesador de alimentos o pulverizador de café, añada al yogurt, licuados o batidos o a un plato de avena para el desayuno, o sustituya parte de la harina para hornear pan. Debido a su alto contenido de aceite, las semillas de linaza duran menos que otras semillas, por lo cual debe guardarlas en un sitio oscuro y fresco, o en el refrigerador.

 

Semillas de calabaza: buena fuente de vitamina A y beta caroteno. Tuéstelas con un poco de sal, polvo de ajo y yerbas secas, en una bandeja a 375 F de 10 a 15 minutos. Deliciosas como tentempié o para aderezar ensaladas, sopas y panes al horno.

 

Semillas de ajonjolí: buena fuente de calcio y selenio. Como fuente de calcio es incluso superior a la leche porque no provoca intolerancia a la lactosa y otras alergias. Espárzalas crudas o tostadas en ensaladas, pastas y panes al horno. Excelentes en salteados de verduras o platillos asiáticos.

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