Lo que debe saber de la artritis

 


¿Será artritis?
Es muy probable que usted o alguien a quien conozca tenga artritis o alguna enfermedad relacionada. La artritis afecta a más de 50 millones de personas, es decir, a uno de cada cinco individuos. Esta enfermedad afecta a personas de todas las edades, incluso a los niños.

La artritis y las enfermedades relacionadas pueden provocar dolor, rigidez e inflamación en las articulaciones o alrededor de ellas, lo que puede dificultar la realización de actividades cotidianas normales. Generalmente, la artritis es crónica, es decir, dura mucho tiempo; para muchas personas persistirá. De todos modos, en la actualidad se pueden hacer muchas cosas para prevenir la artritis o reducir el dolor y continuar con la actividad normal.

Signos de advertencia de la artritis:
• Dolor
• Rigidez
• Inflamación esporádica
• Dificultades para mover una articulación
• Enrojecimiento en o cerca de la articulación

El dolor de la artritis puede ser continuo o bien puede aparecer y desaparecer. Es frecuente que el dolor se produzca al moverse o después de haber estado quieto un rato. Puede sentir dolor en una o en varias partes del cuerpo.

Es posible que note rigidez en las articulaciones y que le cueste moverlas; puede resultarle difícil realizar actividades cotidianas que antes hacía con facilidad, como subir y bajar escaleras o abrir un frasco. En general, el dolor y la rigidez empeoran por la mañana o después de períodos de inactividad.

En ciertos tipos de artritis, la piel que cubre la zona de la articulación puede estar inflamada, enrojecida y caliente al tacto. Si presenta ciertos tipos de artritis puede sentir fatiga y tener poco apetito o fiebre.

Si tiene alguno de estos signos en una articulación o en torno a ella durante más de dos semanas, consulte a su médico. Estos síntomas se pueden manifestar de forma repentina o progresiva.

Causas
Existen más de cien tipos distintos de artritis y enfermedades relacionadas. Se desconoce la causa de la mayoría de los tipos de artritis.

Actualmente, los científicos están estudiando varios factores que, en su opinión, son importantes en la artritis. Entre estos se encuentran los factores hereditarios; los efectos de la inflamación y el sistema inmunológico en el daño de las articulaciones y los factores vinculados al estilo de vida, incluidas las lesiones en las articulaciones. La importancia de estos factores varía según el tipo de artritis.

Evalúe la salud de sus articulaciones
¿Qué riesgo tiene?

1. ¿Tiene más de 45 años?
___Sí ___No

2. ¿Ha experimentado alguna vez una lesión en la rodilla cuya gravedad haya requerido reposo en cama, el uso de bastón, muletas o rodillera o una intervención quirúrgica?
___Sí ___No

3. ¿Tiene más de 10 libras de sobrepeso? ___Sí ___No

4. ¿Ha realizado o realiza regularmente actividades físicas pesadas durante más de 3 horas diarias, como agacharse o levantar y transportar objetos?
___Sí ___No

5. En su infancia, ¿tuvo problemas de cadera que le hayan producido cojera? ___Sí ___No

¿Qué síntomas tiene?

6. ¿Le ha dicho el médico alguna vez que tiene artritis? ___Sí ___No

7. ¿Ha tenido dolor, molestia, rigidez o inflamación en una articulación o en torno a ella en los últimos 12 meses? ___Sí ___No

8. ¿Se manifestaron estos síntomas a diario al menos en la mitad de los días de un mes? ___Sí ___No

9. ¿Le duele la rodilla o la cadera cuando sube o baja una escalera o camina 2 ó 3 cuadras (1/4 de milla) en terreno llano? ___Sí ___No

10. ¿Siente dolor o rigidez a diario en las articulaciones de las manos? ___Sí ___No
11. ¿Tiene en la actualidad algún tipo de limitación para realizar actividades debido a molestias en las articulaciones (dolor, rigidez, pérdida de movilidad)? ___Sí ___No

12. Ante la presencia de síntomas en las articulaciones, evalúe su capacidad para realizar las siguientes actividades:
0 - Sin NINGUNA dificultad
1 - Con ALGUNA dificultad
2 - Con MUCHA dificultad
3 - INCAPAZ de hacerlo

a. Vestirse, atarse los cordones de los zapatos y abrocharse los botones
0 1 2 3

b. Levantarse de una silla con respaldo recto y sin reposabrazos 0 1 2 3

c. Entrar y salir de un automóvil 0 1 2 3

d. Abrir la puerta de un automóvil 0 1 2 3


*Sume los números que ha seleccionado en cada una de las preguntas del punto 12. a+b+c+d=

Si respondió afirmativamente a alguna de las preguntas 1 a 5, corre el riesgo de contraer artritis.

Si respondió afirmativamente a dos o más de las preguntas 6 a 11, podría tener síntomas de artritis.

*Si obtuvo una puntuación de 6 o más en la pregunta 12, seguramente se beneficie al consultar con su equipo de salud y debería considerar hacerse una evaluación.

Comparta los síntomas con su médico en la próxima cita. Si le diagnostican artritis o una enfermedad relacionada, aún hay buenas noticias. Usted puede colaborar para controlar la artritis. Comuníquese con la oficina de la Arthritis Foundation que le corresponde o visite el sitio Web de la fundación (www.arthritis.org/espanol) para obtener más información sobre cómo mejorar la calidad de vida con la artritis.

¿Cómo se diagnostica la artritis?
Es importante determinar qué tipo de artritis tiene, ya que los tratamientos son distintos para los diversos tipos. El diagnóstico precoz y el posterior tratamiento son importantes para reducir o prevenir los daños que producen varios tipos de artritis en las articulaciones durante los primeros años.

Es importante que consulte a un reumatólogo, médico especializado en el diagnóstico y tratamiento de la artritis y afecciones relacionadas. Para encontrar un reumatólogo en este país o en el extanjero, visite el sitio del Colegio Americano de Reumatólogos www.rheumatology.org y pulse en “Find a member.” Para obtener la lista de reumatólogos de su zona (EE.UU. únicamente), puede comunicarse con la oficina de la Arthritis Foundation que le corresponde llamando al teléfono 800-283-7800.

Su médico podrá determinar si tiene artritis y qué tipo es. En su primera visita al médico a causa del dolor articular, se producirán al menos tres situaciones antes de obtener el diagnóstico:
• En primer lugar, el médico le preguntará sobre sus síntomas e historial clínico.
• A continuación le realizará un examen físico.
• Por último, es probable que el médico solicite radiografías y otras pruebas de laboratorio.

Su doctor revisará sus articulaciones para ver si hay inflamación, dolor, qué movimientos causan dolor, y si la articulación se mueve dentro de su amplitud de movimiento. También buscará otros síntomas que se pueden hallar en ciertas formas de artritis, como erupciones cutáneas, úlceras en la boca, debilidad muscular, problemas oculares o afectación de órganos internos, como corazón o pulmones.

Su médico puede también ordenar algunos análisis de laboratorio. Estos pueden incluir pruebas de sangre, orina o fluido de las articulaciones y rayos X. Estos análisis ayudan a que el doctor determine qué tipo de artritis tiene en base a su historial clínico y reconocimiento físico, y ayudan a descartar otras enfermedades que causan síntomas similares. 

Los resultados del historial clínico, del examen físico y de las distintas pruebas permitirán a su médico determinar el patrón de la enfermedad específica que se corresponda con sus síntomas. Los síntomas de ciertos tipos de artritis se manifiestan lentamente y pueden ser similares a los de otros tipos en las primeras etapas. Quizás tome varias visitas antes de que su médico pueda decirle cuál es su tipo de artritis.

Lo que debe contarle a su médico
Para colaborar con su médico, puede anotar las respuestas a los siguientes puntos antes de la cita. Debe llevar estas respuestas cuando visite al médico.

• Dónde duele
• Cuándo duele
• Cuándo comenzó el dolor
• Cuánto tiempo ha sentido el dolor
• Si tiene inflamación (o hinchazón)
• Si tiene rigidez matutina y cuánto le toma recuperar el movimiento
• Qué actividades cotidianas le resulta difícil realizar actualmente
• Si se ha lesionado una articulación en algún accidente o la ha utilizado demasiado en actividades de trabajo, pasatiempo o deporte
• Si algún miembro de su familia ha presentado problemas similares

Lo que debe comunicarle su médico a usted
Cuando acuda a su médico para obtener un diagnóstico se enterará de ciertas cosas.
• Si tiene artritis o una enfermedad asociada
• Qué tipo de artritis presenta
• Qué expectativas hay
• Qué puede hacer

¿Se puede prevenir la artritis?
Hay pasos que puede tomar para disminuir su riesgo de contraer ciertas clases de artritis o para reducir la discapacidad si ya tiene artritis.

Es importante mantener el peso recomendado, particularmente a medida que se envejece. Las personas con exceso de peso tienen mayor riesgo de contraer osteoartritis (OA), también llamada artrosis, la forma de artritis más común. El exceso de peso aumenta el riesgo de contraer osteoartritis en las rodillas y, posiblemente, en la cadera. Esto ocurre especialmente en las mujeres. Por su parte, el exceso de peso en los hombres aumenta el riesgo de contraer gota.

¿Qué sucede si ya tiene exceso de peso? Las investigaciones demuestran que las mujeres mayores y de mediana edad de estatura promedio que pierden 11 libras o más reducen a la mitad el riesgo de presentar osteoartritis en las rodillas con el tiempo. Para adelgazar, debe hacer ejercicio y consumir alimentos con pocas calorías. Si tiene problemas para controlar el peso, consulte a su médico o a un especialista en nutrición.

Las lesiones en las articulaciones ocasionadas por accidentes, heridas o uso excesivo pueden aumentar el riesgo de osteoartritis. Si los músculos que rodean las articulaciones se mantienen fuertes, en especial los músculos del muslo que sostienen la rodilla, se contribuirá a la prevención de lesiones.

Si ya tiene artritis
¿Qué puede hacer para conservar su independencia si ya manifiesta artritis? Los estudios realizados demuestran que el ejercicio ayuda a reducir el dolor y la fatiga de muchos tipos diversos de artritis y enfermedades relacionadas. El ejercicio le mantiene en forma y le permite continuar trabajando y realizando las actividades cotidianas que le ayudan a conservar la independencia. Si desea obtener consejos que le ayudarán a comenzar o continuar un programa de ejercicio, consulte la sección de ejercicio.

¿Qué tipo de artritis tiene?
Dado que existen más de 100 tipos de artritis y enfermedades asociadas, es importante saber cuál es el tipo de artritis o trastorno relacionado que presenta, para poder determinar el tratamiento más adecuado. Si desconoce su tipo de enfermedad, programe una consulta con su médico o pregúntele en la próxima cita.

La artritis afecta más comúnmente áreas en o alrededor de las articulaciones. Las articulaciones son los sitios del cuerpo donde coinciden dos huesos, como en su rodilla. Las terminaciones de los huesos están recubiertas de cartílago, un material esponjoso que evita que haya fricción entre los huesos. La articulación se encuentra en una cápsula y está recubierta de un tejido llamado sinovio. Este recubrimiento secreta un fluido (líquido sinovial) que lubrica y ayuda a que las articulaciones se muevan suave y fácilmente. Los músculos y los tendones soportan la articulación y le ayudan a moverse.

 

Diversas clases de artritis pueden afectar diferentes partes de una articulación


Diversas clases de artritis pueden involucrar a una o más partes de la articulación para generar dolor e hinchazón, y limitar su uso. Ciertos tipos de artritis también pueden afectar a otras partes del cuerpo, como piel, ojos, boca, y órganos internos (corazón, pulmones o riñones). 

A continuación se describen algunos tipos comunes de artritis y enfermedades relacionadas.

Osteoartritis
El tipo de artritis más común es la artrosis, también conocida como osteoartritis (OA). Esta enfermedad afecta a cerca de 27 millones de personas. A veces se le denomina artritis degenerativa, porque produce el deterioro de cartílagos y huesos, lo que provoca dolor y rigidez. La osteoartritis suele afectar los dedos y las articulaciones que soportan peso, como rodillas, cadera, espalda y cuello. Esta enfermedad afecta tanto a hombres como a mujeres y generalmente se produce después de los 44 años. Los tratamientos pueden ser fármacos, ejercicio, aplicación de calor o frío, protección de las articulaciones, técnicas de cuidado personal y regulación del ritmo de sus actividades, pérdida de peso y, en algunos casos, cirugía.

 

                                  Articulación con osteoartritis

 

Artritis reumatoide
En la artritis reumatoide (AR), se produce una anomalía en el sistema inmunológico del cuerpo, lo que provoca la inflamación de las articulaciones. La inflamación comienza en la capa que recubre la articulación (membrana sinovial) y con el transcurso del tiempo produce daño tanto en el cartílago como en el hueso. Habitualmente, la artritis reumatoide afecta a las mismas articulaciones en ambos lados del cuerpo. Estas articulaciones son las de las manos, muñecas, pies, rodillas, tobillos, hombros, cuello, mandíbula y codos.

Cerca de 1.5 millones de personas tienen artritis reumatoide, cuya frecuencia es mayor en mujeres que en hombres. Los tratamientos incluyen medicamentos, ejercicios, reposo, protección de las articulaciones, técnicas de cuidado personal y regulación del ritmo de sus actividades y, en algunos casos, cirugía.


Articulaciones que pueden verse afectadas por la artritis reumatoide

 

Fibromialgia
A diferencia de la artritis que es una enfermedad de las articulaciones, la fibromialgia no afecta las articulaciones, sino que es un trastorno que se caracteriza por dolor en músculos y tejidos suaves. La fibromialgia es una enfermedad que produce dolor generalizado y puntos sensibles definidos, es decir, lugares del cuerpo que son muy sensibles al tacto y producen dolor (ver diagrama). Las personas que tienen fibromialgia suelen presentar fatiga, sueño agitado y rigidez. Esta es una afección más común en las mujeres. No provoca daño en los músculos ni en las articulaciones. Los tratamientos contemplan ejercicio de bajo impacto, antidepresivos, inyecciones en los puntos sensibles, relajantes musculares, regulación del ritmo de las actividades y técnicas de cuidado personal.


Algunos puntos sensibles comunes de la fibromialgia

 

Osteoporosis
La osteoporosis es una de las enfermedades más comúnmente asociada a la artritis. Provoca la pérdida de masa ósea, lo que reduce el tamaño y la fortaleza de los huesos. No daña directamente las articulaciones como la artritis. Esta enfermedad puede dar lugar a fracturas dolorosas, mala postura (encorvarse) y pérdida de estatura.

La osteoporosis afecta a más de 40 millones de personas, en su mayoría mujeres. Es la causa principal de fracturas de huesos en mujeres posmenopáusicas y en ancianos. Los individuos que presentan determinadas formas de artritis (como artritis reumatoide o lupus) también corren el riesgo de contraer osteoporosis, ya que esta enfermedad la pueden provocar ciertos medicamentos denominados corticosteroideos (como la prednisona).

Muchas de las medidas que puede tomar para la prevención de la osteoporosis también pueden ser de utilidad para su tratamiento. Estas medidas incluyen mayor consumo de calcio y vitamina D, consumo de medicamentos para reducir la pérdida de hueso, el ejercicio continuado y el mantenimiento de un estilo de vida saludable. Su médico puede ayudarle a determinar cuáles son los tratamientos más convenientes para usted.

La osteoporosis debilita los huesos haciéndolos más susceptibles a fracturas


Lupus
El lupus es una enfermedad inmunológica que afecta a la piel y las articulaciones. En algunas personas, el lupus también afecta a los órganos internos, como riñones, pulmones o corazón. Esta enfermedad afecta a las mujeres con una frecuencia entre 8 y 10 veces mayor que la de los hombres. Los síntomas suelen aparecer primero en mujeres que tienen entre 18 y 45 años de edad. Entre los síntomas más comunes se encuentran:
• erupción en las mejillas y en el puente de la nariz
• llagas escamosas con forma de disco en el rostro, el cuello y/o el pecho
• sensibilidad anormal a la luz solar
• problemas renales

El lupus afecta con mayor frecuencia a los afroamericanos que a los anglosajones y también puede producirse más a menudo en poblaciones asiáticas e hispanas. Los tratamientos son la administración de medicamentos para reducir la inflamación o la actividad del sistema inmunológico, la combinación equilibrada de ejercicio y reposo y una adecuada dieta alimentaria.

Gota
La gota se produce cuando el cuerpo produce de forma excesiva una sustancia natural llamada ácido úrico o cuando el cuerpo no es capaz de eliminar esta sustancia. Por lo tanto, los niveles de ácido úrico en la sangre aumentan a niveles elevados, provocando la formación de cristales de ácido úrico en las articulaciones que causan dolor severo e inflamación. Algunos alimentos, como las sardinas, anchoas, vísceras y carnes, y el consumo de alcohol, especialmente la cerveza pueden elevar el nivel de ácido úrico.

Generalmente, las zonas más afectadas por la gota son los dedos gordos de los pies, tobillos y rodillas. Sin embargo, la gota se puede desarrollar en cualquier articulación. La gota es más frecuente en los hombres que en las mujeres. Los tratamientos son los fármacos antiinflamatorios y específicos para la gota, adelgazar si el paciente tiene sobrepeso, modificación dietética para disminuir el consumo de alimentos ricos en ácido úrico y limitar el consumo de alcohol.

Según el CDC, cerca de 8 millones de individuos en este país tienen gota.



Lumbago (dolor de espalda baja)
Las posibles causas del dolor en la zona lumbar de la espalda son lesiones o tensiones en la espalda o determinados tipos de artritis como osteoartritis y espondilitis anquilosante. Los tratamientos son los fármacos analgésicos o antiinflamatorios, práctica de ejercicio físico, aplicación de frío o calor, protección de las articulaciones, reducción de peso en pacientes con exceso de peso, moderación en el ritmo de la actividad diaria, técnicas para el cuidado personal. Además, las terapias complementarias como yoga, acupuntura, masajes y quiropraxia pueden ser de utilidad.

Bursitis y tendinitis
La bursitis y la tendinitis se producen como consecuencia de la irritación producida por lesiones o debido al esfuerzo excesivo de una articulación, pero en muchas ocasiones se manifiesta sin identificar la causa. La bursitis afecta un pequeño saco denominado bursa que ayuda a amortiguar los músculos y los tendones que rodean a las articulaciones. La tendinitis afecta a los tendones que fijan los músculos al hueso. Los tratamientos son fármacos antiinflamatorios, inyecciones, aplicaciones de frío o calor y reposo.

Polimialgia reumática
La polimialgia reumática causa dolor y rigidez en cuello, hombros y caderas en personas mayores de 50 - 60 años de edad. El dolor y la rigidez se deben a la inflamación de las articulaciones y tejidos circundantes. Se trata por medio de medicamentos, ejercicio y descanso.

Otras formas de artritis
Existen muchos más tipos de artritis y enfermedades relacionadas como vasculitis, esclerodermia, artritis idiopática juvenil y artritis psoriática. Más información en la sección Enfermedades de nuestro sitio en español. 

¿Quién puede ayudarle en su tratamiento?
Parte de la planificación del tratamiento puede incluir colaborar con diferentes especialistas, como los que se detallan a continuación.

Los médicos de cabecera, médicos generales, médicos clínicos, internistas y pediatras brindan atención médica general a adultos y niños que tienen diversos tipos de artritis. Estos médicos también pueden ayudarle a encontrar a un especialista.

Los reumatólogos son médicos especialistas que tratan a personas con artritis o enfermedades relacionadas. Es posible que su médico general lo derive a un médico de esta especialidad. La mayoría de los reumatólogos también son internistas y poseen de dos a tres años de experiencia de formación adicional en la atención de personas con artritis o enfermedades relacionadas.

Los pediatras reumatólogos son médicos especialistas en el diagnóstico y el tratamiento de niños con artritis o enfermedades relacionadas. La mayoría de los pediatras reumatólogos son pediatras que poseen formación superior en la atención de niños con artritis o enfermedades asociadas.

Los cirujanos ortopédicos poseen una formación especializada en cirugía ósea, muscular, de articulaciones y otras partes del sistema músculo esquelético. Si piensa someterse a cirugía, como la implantación de una prótesis en una articulación, deberá consultar a un cirujano ortopédico.

Los fisiatras y los terapeutas físicos (o fisioterapeutas) pueden asesorarle en terapia física y rehabilitación y enseñarle ejercicios que le ayudarán a mantener los músculos fuertes y las articulaciones flexibles. Los terapeutas ocupacionales pueden enseñarle a reducir la tensión de las articulaciones mientras realiza actividades cotidianas. Es posible que le coloquen férulas y otros elementos que servirán para reducir la tensión en las articulaciones.

Los podiatras son expertos en el cuidado de los pies. Si la artritis afecta a sus pies, un podiatra podrá recetarle un calzado y apoyos especiales. Además, estos médicos realizan cirugía de pies para corregir anormalidades en los pies.

Los psiquiatras y psicólogos pueden ayudarle a controlar la angustia emocional y mental relacionada con su enfermedad. Los psiquiatras pueden recetarle fármacos para mejorar el estado de ánimo que se puede asociar con las condiciones crónicas. Los psicólogos le pueden asistir a desarrollar estrategias para enfrentarse a las necesidades cotidianas de su vida con artritis.

Los oftalmólogos brindan atención y tratamientos destinados a los ojos. Varias clases de artritis o medicamentos empleados en su tratamiento pueden generar problemas oculares. Una vez diagnosticado, pregúntele a su doctor con qué frecuencia debería hacerse examinar los ojos.

Los farmacéuticos surten las recetas médicas y pueden explicarle las acciones y los efectos secundarios que produce consumir ciertos fármacos. Además, pueden indicar la manera en que interactúan diferentes medicinas y responder a sus preguntas acerca de medicamentos con receta médica o sin ella.

También puede consultar a otros especialistas como enfermeros, asistentes médicos, trabajadores sociales y especialistas en nutrición. Los enfermeros y los asistentes médicos pueden expedir recetas en la mayoría de los estados de Estados Unidos y colaborar con su reumatólogo en el manejo de la artritis y enfermedades relacionadas.

Tratamientos
Antes de iniciar su tratamiento, su doctor le diagnosticará con el tipo de artritis o trastorno asociado. Sus cuidados médicos pueden incluir más de un tipo de tratamiento. Su médico puede recetarle medicamentos, pero hay otras cosas que puede hacer por sí mismo para controlar el dolor y la fatiga y moverse con mayor facilidad.

Hallar el tratamiento adecuado requerirá tiempo. Asegúrese de informar a su médico si su tratamiento no le da buenos resultados. Es posible que el tratamiento varíe a medida que la artritis cambie.

Los tratamientos para la artritis se pueden dividir en diversas categorías que se describen a continuación. Consulte con su médico o farmacéutico para mayor información.

Medicamentos
Se emplean diferentes clases de fármacos para el tratamiento de la artritis y de enfermedades relacionadas. Su médico le recetará un fármaco según del tipo de artritis que tenga. Deberá consultar siempre a su doctor antes de tomar cualquier medicamento, independientemente de que no requiera receta médica o sea un suplemento dietético o natural. Su médico le indicará la dosis y la duración del tratamiento que más convengan para aliviar sus síntomas, así como también la manera de evitar posibles problemas relacionados con los fármacos.

Los fármacos antiinflamatorios no esteroides (AINE) reducen el dolor y la inflamación. Algunos AINE, como aspirina, ibuprofeno y naproxeno, están disponibles sin receta médica. Otros sólo se venden con receta médica. El efecto secundario más frecuente que presentan estos medicamentos son malestares estomacales.
Consulte a su médico si le duele el estómago continuamente. Los AINE pueden conllevar el riesgo de úlceras y sangrado estomacales. Los inhibidores COX-2 pertenecen a una subcategoría de AINE que fue diseñada para ser menos dañina al estómago. Tanto los AINE tradicionales como los COX-2 advierten que pueden amentar el riesgo de ataques cardiacos y derrames cerebrales. Hable con su doctor antes de tomar la decisión de usar cualquier medicina.

Los corticosteroides, como la prednisona y cortisona, se recetan para reducir el dolor severo y la inflamación. Sólo están disponibles con receta médica. La forma de administración puede ser en píldoras o mediante inyecciones en las articulaciones, en los tejidos blandos alrededor de las articulaciones, el músculo o la vena. Las inyecciones en las articulaciones brindan un alivio rápido para la mayoría de los tipos de artritis, pero su uso se limita a unas cuantas veces al año debido a que pueden debilitar los huesos, tendones y cartílagos. Su médico controlará los posibles efectos secundarios.

Los analgésicos se prescriben para aliviar el dolor. El paracetamol o acetaminofeno (Tylenol) es un analgésico no narcótico común, que se utiliza con frecuencia para tratar el dolor leve a moderado. Los analgésicos narcóticos tales como la codeína, se pueden utilizar para los tipos de artritis que provocan dolor más severo. Los analgésicos no reducen la inflamación o hinchazón asociadas con algunos tipos de artritis, sino que son de gran ayuda cuando el dolor es el problema principal. Generalmente, se consideran más seguros que los AINE. 

Los tratamientos tópicos como ungüentos o pomadas y cremas que contengan sustancias como capsaicinoides (capsaicina) o antiinflamatorios se pueden colocar en la piel para procurar alivio al dolor. 

Los fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (FARME) retrasan el proceso de la enfermedad y limitan los daños en las articulaciones en AR y otros tipos de artritis inflamatorias. Entre estos medicamentos se encuentran metotrexato, sulfasalazina, hidroxicloroquina, leflunomida, ciclosporina, azatioprina y penicilamina. Sólo están disponibles con receta médica y pueden tardar varias semanas o meses en surtir efecto. Su médico lo controlará atentamente para observar los posibles efectos secundarios que se puedan producir por consumir estos poderosos fármacos.

Los modificadores de la respuesta biológica (BRM), o agentes biológicos como etanercept (Enbrel), infliximab (Remicade), anakinra (Kineret), adalimumab (Humira) y golimumab (Simponi) son fármacos que ayudan a reducir el dolor y la inflamación, mejoran la función física y retrasan el progreso de la enfermedad, especialmente la artritis reumatoide y algunas otras formas de artritis inflamatoria. Además, hay dos fármacos aprobados para su empleo en personas que no han encontrado alivio mediante otros tratamientos. También son efectivos en retrasar el proceso patológico. Abatacept (Orencia) funciona bloqueando una de las señales por las cuales las células del sistema inmunológico (de defensa) del cuerpo se comunican entre sí, y por ende puede modular o impedir las conexiones celulares que pueden resultar en inflamación, respuestas autoinmunes y daño articular. Rituximab (Rituxan) funciona al agotar o deshacerse de ciertas células del sistema inmunológico en sangre. Su blanco son los linfocitos B. En un sistema inmunológico normal, los linfocitos B suelen ayudar al cuerpo a combatir infecciones, pero también pueden verse involucrados en la inflamación de las articulaciones que ocurre en la AR. 

Los medicamentos para dormir pueden ayudarle a conciliar el sueño y contribuir a relajar los músculos. Estos fármacos se utilizan para ayudar a dormir mejor a las personas que tienen fibromialgia. Están disponibles con receta médica y se utilizan antes de dormir, en dosis bajas, pero debe de evitarse tomarlos a largo plazo.

Los antidepresivos como amitriptilina (Elavil), trazadone (Desyrel) o duloxetine (Cymbalta) a veces las emplean los individuos con artritis o enfermedades asociadas en dosis pequeñas para aliviar el dolor. Pueden utilizarse en dosis más altas para ayudar con la depresión que puede acompañar una enfermedad crónica. Fármacos como sertraline (Zoloft) y escitalopram (Lexapro) pueden servir para tratar la depresión asociada a la artritis reumatoide y otras enfermedades crónicas. 

Ejercicio
La práctica regular de ejercicio es importante para mantenerse independiente y activo. El ejercicio físico ayuda a aliviar el dolor, aumentar la movilidad, reducir la fatiga, prevenir el aumento de peso y mejorar su aspecto y estado de ánimo. Los fisioterapeutas pueden asesorarle para que diseñe un plan de ejercicio físico que minimice las posibles lesiones en las articulaciones. Existen tres tipos principales de ejercicios físicos:

1. Los de amplitud de movimiento reducen la rigidez. Mantienen la flexibilidad de las articulaciones mediante movimientos de estiramiento máximo. Se recomienda realizar estos ejercicios todos los días.
2. Los ejercicios de fortalecimiento aumentan o mantienen la fortaleza de los músculos. Unos músculos fuertes le ayudarán a conservar las articulaciones estables y le darán mayor facilidad de movimiento. Se recomienda realizar estos ejercicios todos los días o un día sí y otro no.
3. Los ejercicios aeróbicos (de resistencia) ayudan a mantener el corazón saludable y sirven para controlar el peso. Se recomienda efectuar ejercicios aeróbicos por 30 minutos, cinco veces a la semana, a un ritmo que aumente o mantenga su ritmo cardíaco. Puede aumentar su resistencia realizando ejercicios por períodos más cortos varias veces al día. Algunos ejemplos de ejercicios aeróbicos son caminar, natación y ciclismo en una bicicleta estática.

Ejecute los ejercicios cuando sienta menos dolor o menor rigidez. Comience despacio. Incremente la duración de los ejercicios y el número de repeticiones. Realice los ejercicios a un ritmo que le permita hablar con comodidad mientras realiza la actividad.

Si tiene dolor durante más de dos horas de realizados los ejercicios, es probable que se haya excedido. Reduzca el nivel de actividad la próxima vez. Deténgase de inmediato si siente dolor en el pecho, mareos severos o falta de aire, o si siente molestias en el estómago. Hable con su médico antes de iniciar una nueva rutina de ejercicio.

Calor y frío
Aplicar calor o frío sobre las articulaciones o músculos puede aliviar el dolor y reducir la rigidez a corto plazo. También puede aplicar calor o frío para prepararse para el ejercicio.

El calor ayuda a reducir los dolores musculares. Algunas fuentes de calor son las vendas calientes, los hidromasajes o las piscinas climatizadas. El frío adormece el área, evitando que sienta el dolor, y puede bajar la hinchazón. Puede aplicar frío con hielo, vendas frías o bolsas de verduras congeladas.

Es importante utilizar calor y frío con cuidado. No emplee ninguno de los dos tratamientos durante más de 20 minutos por aplicación. Permita que su piel vuelva a la temperatura normal entre cada aplicación. No aplique calor con pomadas o cremas, ya que pueden producir quemaduras en la piel.

Moderación del ritmo de la actividad diaria
Moderar el ritmo de vida permite ahorrar energía alternando entre períodos de actividad y períodos de reposo. Además, servirá para reducir la fatiga y proteger las articulaciones de la tensión que producen las actividades repetitivas. Alterne actividades pesadas o repetitivas con actividades más sencillas. Cambie de actividad con frecuencia para no mantener las articulaciones en la misma posición por mucho tiempo. Planifique períodos de descanso durante sus actividades cotidianas.

Protección de las articulaciones
Puede aprender a proteger sus articulaciones realizando movimientos que eviten recibir una tensión excesiva. Proteger las articulaciones facilitará las actividades cotidianas. Su reumatólogo puede remitirle a un terapeuta ocupacional para que evalúe su función y necesidades. Existen tres métodos de protección de las articulaciones:
1. Prestar atención a la posición de las articulaciones, es decir, utilizar las articulaciones de la mejor manera posible para evitar el exceso de tensión. Utilice las articulaciones más largas o fuertes para cargar peso. Por ejemplo, cargue las bolsas de alimentos con los antebrazos o palmas en vez de los dedos.
2. El empleo de dispositivos de ayuda o para caminar puede servir para evitar la tensión en determinadas articulaciones. Su médico puede sugerirle usar un bastón, muletas o un caminador para reducir la tensión en cadera y rodillas. Muchos dispositivos de ayuda poseen características especiales que ayudan a facilitar las tareas. Dispositivos especiales, como bolígrafos extra gruesos, sirven para escribir de manera más sencilla. Puede recurrir al uso de mangos y dispositivos para alcanzar objetos que sean más largos. Elementos ligeros, como platos de plástico, resultan más fáciles de levantar que los más pesados.
3. Controlar el peso significa mantenerse cerca de su peso recomendado o adelgazar si tiene exceso de peso. Si ya presenta osteoartritis en las rodillas, la pérdida de peso bajará el dolor, ya que reducirá la tensión en las articulaciones. Además del ejercicio, disminuir la ingesta de calorías le ayudará a perder peso. Si precisa bajar mucho peso, consulte con su médico o especialista en nutrición para hallar un programa para adelgazar apropiado para usted.

Terapias complementarias
Las terapias complementarias incluyen suplementos (como glucosamina y condroitina para los individuos con dolor de OA de rodilla moderado a severo), vitaminas, masaje, yoga, acupuntura y más que le pueden servir. Algunos de estos métodos no convencionales han mostrado ser de utilidad a las personas con artritis. Para mayor información, consulte la sección correspondiente en nuestro sitio en español: Guía de Suplementos. Cerciórese de indicarle a su doctor cualquier terapia complementaria que esté tomando o considerando tomar.

Cirugía
La mayoría de las personas con artritis jamás necesitará una intervención quirúrgica. Sin embargo, la cirugía puede ser útil cuando otros tratamientos no son efectivos. La cirugía puede reducir el dolor y mejorar el funcionamiento de las articulaciones.
Dos tipos frecuentes de cirugía para quienes tienen artritis son la sinovectomía y el reemplazo total de la articulación. La sinovectomía consiste en la extirpación de la membrana engrosada de la articulación inflamada (sinovio) que daña las articulaciones en las formas inflamatorias de la artritis, como la artritis reumatoide. El reemplazo de la articulación implica sustituir la articulación dañada por una articulación artificial. Estos procedimientos suelen brindar alivio efectivo del dolor y también le ayudan a seguir con las actividades cotidianas.

Técnicas de cuidado personal
Usted es la persona que mejor puede controlar su artritis. Controlar adecuadamente su artritis implica comprender su enfermedad y saber qué esperar. Esto, además, significa planificar sus actividades para momentos o días más apropiados y aprender a colaborar en equipo con su médico.

Pude contribuir a sentirse mejor aprendiendo a controlar sus síntomas y comprender cómo le afectan en sus actividades cotidianas. También puede aprender a controlar la manera en que su artritis afecta sus emociones y a su familia.

Las técnicas para controlar síntomas emplean métodos que buscan identificar y solucionar dificultades con las tareas del diario vivir. Estas técnicas pueden ayudarle a manejar los cambios que la artritis y otras condiciones pueden presentar en su vida. Hable con su doctor para que le proporcione referencias de adónde acudir para aprender tales técnicas.

Investigación
Desde 1948, la Arthritis Foundation ha invertido más de 415 millones de dólares en investigación que contribuye a evitar, controlar y curar la artritis y las enfermedades relacionadas. La investigación está mejorando vidas al:
• descubrir detalles sobre el sistema inmunológico, la respuesta inflamatoria y los factores de riesgo genéticos que conducen a diagnósticos más oportunos y medicamentos avanzados. Al administrarlos precozmente, estos fármacos tienen el potencial de inducir una remisión de la enfermedad.
• identificar factores de riesgo para la osteoartritis (incluyendo obesidad, inactividad y desalineación de las rodillas) y desarrollar programas para ayudar a prevenir los efectos de la OA. Además, los investigadores financiados por la Arthritis Foundation han estado diseñando materiales de ingeniería biológica que puedan revestir cartílago desgastado o reemplazar tejido perdido.
• determinar que las técnicas de cuidado personal y la actividad física pueden mejorar la calidad de vida de las personas con artritis.

 

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