Fascitis plantar y Síndrome de tunel tarsal

¿Qué es?

Ambos trastornos afectan el tejido blando de la parte baja del cuerpo, cuyo tratamiento es muy similar.

La fascitis plantar es la inflamación del tejido fibroso (fascia plantar), que abarca la planta del pie, desde el talón hasta los dedos. El estar mucho tiempo de pie, correr y el peso excesivo pueden deteriorar la fascia.

El síndrome del túnel tarsal es una enfermedad afín, puede afectar el nervio tibial localizado en la parte interior de los tobillos y que proporciona sensación del tacto a los dedos y planta del pie. La compresión del nervio tibial puede ocurrir cuando el tobillo se fractura, debido a la artritis reumatoide o a deformidades del pie.

¿Cuál es la causa?

Los síndromes reumáticos de los tejidos blandos de la parte baja del cuerpo generalmente son el resultado de uno o varios factores. Ellos incluyen:

· Actividades recreativas o laborales que causan uso excesivo o daño en las coyunturas

· Mala postura

· Tensión de los tejidos blandos debido a una articulación o hueso posicionado incorrecta o anormalmente (como diferencias en la longitud de las piernas o artritis en una articulación)

· Otras enfermedades o condiciones (artritis reumática, gota, soriasis, enfermedades de la tiroides o una reacción medicamentosa adversa).

· Infecciones.

¿Cuáles son los síntomas?

Fascitis plantar: se caracteriza por dolor en la planta del pie y al caminar. El dolor y la rigidez ocurren en la mañana, inmediatamente después de levantarse.

Síndrome del túnel tarsal: doloroso ardor en los dedos y planta del pie, habitualmente en la noche o después de estar parado y dolor que se alivia parcialmente al mover el pie, tobillo o pierna.

¿Cómo se diagnostica?

Su doctor puede hacer un diagnóstico basado en un reconocimiento físico y su historial clínico. Su doctor querrá saber cuándo sintió dolor por vez primera, qué tan intenso era el dolor, dónde estaba ubicado el mismo y si está realizando nuevas actividades físicas.

Opciones de tratamiento

Los síndromes reumáticos de los tejidos blandos de la parte baja del cuerpo (síndrome del túnel tarsal y fascitis plantar) son muy comunes en personas que son más bien sanas. A veces desaparecen por sí solos con el tiempo. En la mayoría de los casos, el médico general puede tratar este tipo de trastornos. Algunas personas deberán atenderse por un reumatólogo (especialista en artritis, padecimientos reumáticos y enfermedades musculoesqueléticas relacionadas) para su tratamiento.

El tratamiento se basa en la reducción del dolor y la inflamación y en la preservación de la movilidad y prevención de incapacidad y recurrencia. El tratamiento de muchas enfermedades de los tejidos blandos es similar. Las recomendaciones de su doctor pueden incluir la combinación de descanso, aparatos ortopédicos, aplicación de calor y frío, medicamentos, terapia física u ocupacional. Puede intentar diversos tratamientos antes de encontrar el que mejor le siente. Las siguientes secciones describen diversos tratamientos que le puede recetar su médico.

Descanso y aparatos ortopédicos

Muchas enfermedades de los tejidos blandos se deben al uso excesivo, por lo cual el primer tratamiento puede incluir reposo del área afectada o evitar alguna actividad particular por cierto tiempo. El descanso permite que el área lesionada o inflamada se cure.

Los aparatos ortopédicos permiten que el área en particular descanse hasta que el dolor cese. Las tablillas se usan para ayudar al codo de tenista, la tendinitis DeQuervain, la tendinitis aquiliana y el síndrome del túnel carpiano. Estos artefactos no deben usarse indefinidamente porque pueden resultar en movimiento y fuerza limitados. Pregúnte a su médico por cuánto tiempo y qué tan seguido debe llevar estos aparatos.

Frío
Las compresas frías pueden ayudarle a reducir la inflamación inicial y el dolor en condiciones agudas (severas pero de corta duración). La terapia fría es generalmente más efectiva durante las primeras 48 horas después de iniciada la inflamación. Los lineamientos para la terapia de frío son las siguientes:

· Use un paquete frío, una bolsa con hielo o incluso una bolsa de verduras congeladas.

· Envuelva el paquete en una toalla si el frío le causa dolor.

· Ponga el paquete sobre el área afectada por 20 minutos, tres o cuatro veces al día.

· Frote un cubo de hielo sobre áreas adoloridas más pequeñas por menos tiempo.

Calor
Después de 48 horas de dolor crónico (a largo plazo), puede que el calor, seco o húmedo, le sea más benéfico que las compresas frías. Siga los siguientes consejos:

· Utilice un paquete caliente, una bolsa caliente o una toalla calentada en el microondas (asegúrese de que no esté tan caliente como para causarle quemaduras).

· Coloque un paquete caliente sobre el área sensible de 15-20 minutos, tres o cuatro veces al día.

· Jamás use cremas analgésicas o ungüentos con las bolsas calientes porque la combinación puede quemarle la piel seriamente.

· Dése un baño o una ducha caliente.

Medicamentos
Su médico puede recetarle medicinas o sugerirle que pruebe diversas medicinas sin receta (de venta libre) para ayudarle a aliviar el dolor y/o la inflamación. Los siguientes medicamentos se usan comúnmente para tratar enfermedades de los tejidos blandos.

Fármacos antiinflamatorios no esteroides (AINE) reducen la inflamación y el dolor. Hay diferentes clases de AINE, como aspirina, ibuprofeno, naproxeno y ketoprofeno. Estos fármacos se pueden conseguir con o sin receta. Su doctor determinará cuál medicamento es apropiado para su condición basado en factores tales como su edad, otros problemas médicos, hábitos, otras medicinas que esté consumiendo, efectos colaterales y el costo del fármaco.

Los efectos de los AINE incluyen acidez estomacal, náuseas, diarrea, facilidad para el sangrado o presencia de hematomas y mareos. Efectos más severos son úlceras, problemas renales e inflamación del hígado. Hable con su doctor si nota alguna de las siguientes señales mientras esté bajo tratamiento con AINE: dolores estomacales o calambres, dolor que disminuye después de comer o tomar antiácidos, heces con sangre o negras, vómitos con sangre. La mayoría de las personas con síndromes de los tejidos blandos no necesitan un tratamiento largo con los AINE porque la condición tratada generalmente dura unas semanas.

Corticosteroides son formas sintéticas del cortisol, el cual es una hormona natural del cuerpo. Los corticosteroides reducen la inflamación. La mayoría de los síndromes reumáticos de los tejidos blandos se pueden tratar con corticosteroides inyectados en la bolsa, la articulación o el tendón para reducir la inflamación y el dolor. Estas inyecciones típicamente se usan si los AINE u otras terapias no proveen alivio después de tres a cuatro semanas de tratamiento. (Los corticosteroides en forma de píldora no se usan para este tipo de trastornos). Los síntomas pueden disminuir o desparecer en varios días después de la inyección. Los riesgos de estas inyecciones pueden ser sangrado, infección, ruptura del tendón o atrofia de la piel. No se recomiendan las inyecciones frecuentes en la misma área.

Terapia física
Su doctor puede referirle a un físico terapeuta, quien puede brindarle las siguientes terapias:

· Ultrasonido (ondas sonoras) proporciona calor profundo para ayudar a aliviar algunas formas de tendinitis, bursitis, hombro miofacial o dolor de espalda. Ocasionalmente, el uso del ultrasonido para activar la crema de cortisona aplicada en la piel provee cierto alivio.

· El masaje muscular puede disminuir el dolor miofacial.

· Un programa de ejercicio personalizado puede ayudarle a ganar movimiento, fortaleza y función del área afectada.

· La hidroterapia puede permitirle mover una articulación con mayor facilidad. Además, su físico terapeuta o doctor puede recomendarle un programa de ejercicio que le ayude a aumentar el movimiento en el área dañada. Una vez que el dolor inicial disminuye, deberá fortalecer el área para prevenir volver a lesionarse. Condiciones como el hombro congelado y el síndrome de fricción de la banda ilio-tibial dependen del ejercicio como la principal forma de tratamiento.

Terapia ocupacional
Los terapeutas ocupacionales pueden identificar modificaciones en las actividades cotidianas y hábitos de trabajo para prevenir repetir lesiones. Estos terapeutas pueden también crear tablillas para las manos y muñecas y sugerirle aparatos para ayudarle a hacer más fáciles sus actividades diarias. Los terapeutas ocupacionales pueden recomendarle ejercicios para los dedos, muñecas y codos.

Cirugía
En raras ocasiones se requiere de cirugía para tratar la mayoría de estas condiciones. Sin embargo, puede necesitar cirugía si los problemas persisten y otros tratamientos no mejoran los síntomas.

¿Quién tiene riesgo?

Prevención de los síndromes reumáticos de los tejidos blandos de la parte baja del cuerpo (síndrome del túnel tarsiano y fascitis plantar)

Dado que muchas condiciones de los tejidos blandos se deben a uso excesivo, el mejor tratamiento es la prevención. Es importante evitar o modificar las actividades que causan el problema. Se deben corregir condiciones desencadenantes como diferencias en la longitud de las piernas, posición o técnica incorrecta en la ejecución de deportes o trabajo.

Esté consciente del uso excesivo o daño durante sus actividades cotidianas y cambie sus hábitos para prevenir problemas. De lo contrario, los problemas pueden persistir u ocurrir repetidamente. A continuación se dan algunas ideas de cómo evitar problemas futuros:

Protección de las rodillas

Use rodilleras cuando haga labores de jardinería o se arrodille en el suelo.
Realice ejercicios diarios de fortalecimiento (levantamiento de pierna extendida). Músculos fuertes en los muslos (cuadriceps) brindan apoyo adicional a sus rodillas.
No se siente por periodos demasiado largos, levántese y camine cada 20 a 30 min.
Efectúe los ejercicios apropiados de calentamiento antes de hacer ejercicio o deportes.
Gire el cuerpo completo en vez de doblar sólo el tronco desde la cintura.

Protección de las caderas

Cuando levante objetos, doble las rodillas en vez de la espalda o caderas.
Siéntese en sillas acolchonadas.
Obtenga el calzado adecuado si hay diferencia en la longitud de sus piernas.

Protección de los tobillos y pies

Use zapatos para caminar o trotar que le brinden buen soporte. Los zapatos con alto empeine son convenientes para las personas con problemas de los tobillos.
Lleve zapatos cómodos que le queden bien.
Lleve plantillas para los talones según le recomiende su doctor.
Haga ejercicio en superficies planas o niveladas.

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