Diabetes y artritis

¿Qué es?

 

¿Qué es la artritis?

Artritis literalmente significa inflamación de las articulaciones. Pero el término se usa con frecuencia para referirse a cualquiera de las más de cien enfermedades que afectan las articulaciones ---donde dos o más huesos se juntan para permitir movimiento. Actualmente hay más de 50 millones de personas diagnosticadas con artritis en los Estados Unidos. Los tipos más comunes de artritis son:

Osteoartritis: enfermedad en la cual el cartílago de las articulaciones ---el tejido duro, amortiguador  que cubre las terminaciones de los huesos en sus uniones--- se degrada, causando dolor y rigidez.

Artritis reumatoide: patología donde el sistema inmunológico del cuerpo ataca la delgada membrana (llamada sinovial) que cubre las articulaciones, causando dolor, hinchazón, enrojecimiento, calor y, si no se detiene, destrucción de la articulación.

¿Qué es la diabetes?

La diabetes, que afecta alrededor de 20.8 millones de personas en este país, es una enfermedad en que el cuerpo no produce o no usa la hormona insulina suficientemente. La insulina acarrea la glucosa (un azúcar) de los alimentos que consume hacia las células, para que pueda convertirse en energía. Sin insulina, la glucosa se queda en la sangre (elevando los niveles de glucosa en sangre), sus células carecen de energía y usted se siente cansado. Si no se controla, los niveles altos de glucosa pueden dañar nervios, vasos sanguíneos grandes y pequeños, lo cual puede resultar en problemas adicionales como ataques cardiacos, embolias, enfermedad renal y daños oculares.

Hay dos tipos principales de diabetes: tipo 1 y 2. En la tipo 1, el cuerpo no produce suficiente insulina. En la tipo 2, el cuerpo no responde suficientemente a la insulina que secreta, en un proceso llamado resistencia a la insulina. Esto dificulta que la insulina entre en las células y les suministre energía. En ambos tipos de diabetes, los niveles de glucosa en sangre empiezan a subir y a dañar las células del cuerpo.      

¿Cuál es la causa?

 

¿Es una enfermedad la causante de la otra?

No, la artritis no provoca diabetes ni la diabetes ocasiona artritis. No obstante, la diabetes a veces presenta síntomas en las articulaciones, y un estilo de vida sedentario aunado a la obesidad puede contribuir a la aparición o empeoramiento de ambas. Además, tomar corticosteroides ha mostrado interferencia con el metabolismo de la glucosa y podría llevar a la diabetes tipo 1.

¿Cuáles son los síntomas?

 

Dolor articular y diabetes

Aparte de sus conexiones con estos tipos específicos de artritis, la diabetes genera cambios músculo esqueléticos que resultan en síntomas como dolor y rigidez de las articulaciones; hinchazón; nódulos bajo la piel, particularmente en los dedos; piel tensa y engrosada; dedo en gatillo; síndrome del túnel carpiano; hombros adoloridos; y pies seriamente afectados.

La diabetes tipo 1 es una enfermedad autoinmune como lo es la artritis reumatoide (AR). En las personas con diabetes tipo 1, el sistema inmunológico del cuerpo ataca al páncreas, órgano donde se sintetiza la insulina, de modo muy similar como la AR ataca a la membrana sinovial de las articulaciones. Los niveles de marcadores de inflamación tales como proteína C reactiva (PCR) e interleucina 1 (IL-1), con frecuencia se encuentran elevados tanto en personas con AR como en aquellas con diabetes tipo 1. Un estudio en individuos que tuvieron diabetes tipo 1durante más de cinco años reveló elevación del factor de necrosis tumoral alfa (FNT-a), otro marcador de inflamación a menudo alto en personas con formas inflamatorias de artritis.

La investigación también señala conexiones genéticas entre la AR y la diabetes tipo 1. En años recientes, los científicos han identificado un gen llamado PTPN22 que se correlaciona fuertemente con la incidencia de la diabetes tipo 1 así como AR, artritis idiopática juvenil y otras enfermedades autoinmunes.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico y tratamiento de estas enfermedades lo hacen los siguientes doctores:

Reumatólogos: los especialistas en la artritis se llaman reumatólogos. Son médicos entrenados específicamente en el tratamiento de las enfermedades reumáticas. Estas son enfermedades del sistema músculo esquelético, particularmente aquellas que afectan las articulaciones, causan dolor, inflamación y desgaste.

Endocrinólogos: médicos que tratan la diabetes. Se especializan en las glándulas y hormonas del cuerpo y tratan sus enfermedades asociadas.

Médicos primarios: aunque puede ser importante consultar con un especialista para el tratamiento de su condición particular, también es básico contar con un médico primario. Generalmente será un médico familiar o un internista quien puede coordinar el tratamiento entre diversos doctores. En ciertos casos, los médicos primarios pueden manejar el tratamiento cotidiano de la artritis y la diabetes, particularmente la osteoartritis y la diabetes tipo 2.

Opciones de tratamiento

La siguiente sección delinea cómo la dieta adecuada, el ejercicio, y conservar un peso saludable pueden mejorar su salud en ambos padecimientos e incluso prevenir algunas de sus formas.

Tener sobrepeso y estar obeso son los factores de riesgo preponderantes en el desarrollo de la diabetes tipo 2, así como de la OA de cadera y rodillas. Si está pasado de peso, adelgazar puede disminuir ese riesgo. Si ya tiene OA o diabetes, eliminar peso puede mejorar ambas condiciones. Una reducción moderada de peso aliviará la presión en las extremidades inferiores, ayudando a controlar el dolor de caderas, rodillas y pies. Simplemente bajar 15 libras puede cortar el dolor de las rodillas a la mitad. Y eliminar tan sólo un 5 a 10 % del peso corporal disminuirá el nivel de glucosa significativamente y puede permitir en ciertas personas con diabetes, menor uso de insulina y otros medicamentos.

En los individuos con artritis, el ejercicio regular puede ayudar a aliviar el dolor y a mejorar la movilidad de las articulaciones. El ejercicio aeróbico moderado puede bajar el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. En las personas que ya tienen diabetes tipo 2, el ejercicio regular puede reducir los niveles sanguíneos de glucosa y optimizar la capacidad del cuerpo de usar insulina.

En ambas condiciones, el ejercicio aeróbico regular puede disminuir la presión sanguínea, los niveles de colesterol y el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Como la diabetes y la artritis inflamatoria acrecientan el riesgo de enfermedades cardiovasculares, tomar medidas para mermar el riesgo es especialmente importante. El ejercicio regular también es fundamental para mejorar la salud y la sensación de bienestar, que pueden deteriorarse si se tiene una enfermedad crónica.

Una dieta apropiada juega un papel cardinal para mantener los niveles de glucosa bajo control y minimizar el riesgo de complicaciones de la diabetes. De hecho, algunos casos de diabetes tipo 2 se pueden controlar simplemente por medio de la dieta. Si tiene diabetes, un nutriólogo puede asistirle a seleccionar el mejor régimen alimenticio según su enfermedad. Aunque la dieta no tiene un efecto inmediato en los síntomas de la artritis, una dieta saludable y balanceada es primordial para optimizar la salud general, disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares y controlar el peso, cuyo papel es fundamental en la enfermedad. Además, la investigación revela que ciertos nutrientes, como los ácidos grasos omega 3 que se hallan en ciertos alimentos, pueden rebajar la inflamación.

¿Funcionan los mismos tratamientos farmacológicos en ambas condiciones?

En la mayoría de los casos, los tratamientos para la artritis y la diabetes son distintos. Pero el tratamiento depende del tipo de artritis y del tipo de diabetes.

Tratamiento de la artritis

En la artritis la táctica está esencialmente dirigida a aminorar el dolor, la inflamación y la rigidez asociados a la enfermedad. El tratamiento para la OA y la AR puede incluir analgésicos y fármacos antiinflamatorios no esteroides. Además, la AR se trata con fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (FARME) y agentes biológicos para retrasar o frenar el avance del daño articular. Los medicamentos biológicos se dirigen a moléculas específicas del sistema inmunológico, como el FNT alfa, que estimula la inflamación de la AR.

Tratamiento de la diabetes

En la diabetes, la meta del tratamiento es controlar los niveles de glucosa en la sangre. Quienquiera que tenga diabetes tipo 1 debe de recibir insulina mediante inyecciones o mediante una bomba de insulina para mantenerse con vida.

En ocasiones, las personas con diabetes tipo 2 pueden controlar sus niveles de glucosa a través de la dieta y el ejercicio. De ser necesarios, los medicamentos para la diabetes tipo 2 pueden servir de una o más maneras, como lo son estimular al páncreas para que sintetice más insulina, disminuir la cantidad de glucosa generada por el hígado, detener la degradación de almidones en el intestino, ayudar a mejorar el funcionamiento de la insulina en músculo y grasa y prevenir la descomposición de una sustancia natural en el cuerpo que reduce los niveles de glucosa.

Las investigaciones recientes sugieren que algunos de los agentes biológicos que se utilizan para frenar la inflamación y la destrucción articular en la AR pueden también ser ventajosos para tratar la resistencia a la insulina en individuos con enfermedades inflamatorias o controlar los niveles de glucosa en personas con diabetes tipo 2. No obstante, en este momento, la FDA no ha aprobado el uso de ningún agente biológico para estos propósitos.

Interacciones medicamentosas

Algunos de los tratamientos empleados para una enfermedad pueden impactar a la otra. Por eso es que es tan importante que les diga a todos sus doctores cuáles medicamentos está tomando, incluyendo suplementos dietéticos o terapias complementarias. Por ejemplo; el acetaminofeno para el dolor de la artritis, puede alterar la veracidad de las lecturas de glucosa hechas en casa. Asimismo, ingerir dosis altas de aspirina para controlar el dolor de la artritis puede bajar los niveles de glucosa en personas que se encuentran bajo tratamiento para la diabetes.

Los estudios han demostrado que las personas con AR que toman hidroxicloroquina (Plaquenil) tienen menor riesgo de desarrollar diabetes que aquellas que no toman este fármaco. Y quienes la consumieron y desarrollaron diabetes tuvieron menos necesidad de tomar medicamentos para controlarla.

¿Quién tiene riesgo?

Una de las estadísticas más preocupantes proveniente del informe de CDC es el predominio de inactividad física entre las personas con artritis y diabetes. Casi el 31% de quienes presentan ambas enfermedades manifestaron poca o inexistente actividad física. Desafortunadamente para ellos, la actividad física es una de las varias herramientas de autocontrol que puede ayudar en ambos casos.

Como la osteoartritis (OA) y la diabetes tipo 2 son condiciones comunes, es posible que ocurran juntas por casualidad. Pero las dos comparten al menos dos importantes factores de riesgo: edad y peso.

Edad: la OA es principalmente una enfermedad por el desgaste de las articulaciones. Mientras mayor sea, más habrá utilizado sus articulaciones, y aumentarán las posibilidades de OA. El riesgo de la diabetes tipo 2 también se acrecienta con la edad, primordialmente al volverse menos activo, subir de peso y perder masa muscular con los años. La mitad de los individuos diagnosticados con diabetes tienen más de 55 años.

Peso: la obesidad afecta a las articulaciones al incrementar el peso en ellas ejercido. Por cada libra que gane, añade cuatro libras de presión a sus rodillas. Con el tiempo, el peso adicional que soportan contribuye a su desgaste. La obesidad además afecta a los órganos internos. Los tejidos grasos del cuerpo producen compuestos químicos que aumentan la resistencia a la insulina, la cual sube los niveles de glucosa en sangre. El corazón y los vasos sanguíneos se ponen tensos al esforzarse en bombear la sangre a través de una masa corporal mayor y contender con los químicos inflamatorios que producen las células grasas.

Ciencia e investigación

Desde 1948 la Arthritis Foundation ha invertido más de $415 millones de dólares en investigación para ayudar a prevenir, controlar y curar la artritis y enfermedades relacionadas.

Como se ha dado cuenta por medio de esta lectura, ambos tipos de diabetes y varias clases de artritis son condiciones inflamatorias autoinmunes. Gran parte de la investigación de ciencia básica financiada por la Arthritis Foundation para descubrir la raíz de los orígenes y posibles terapias para las enfermedades autoinmunes puede también resultar en una mejor comprensión de la diabetes y cómo ésta interactúa con la artritis. Algunas áreas de interés son:   

•    El papel de los linfocitos B en las enfermedades autoinmunes.
•    La presentación de moléculas (propias o extrañas) a las células del sistema inmunológico y la relación entre las moléculas propias y la autoinmunidad.
•    El papel de los linfocitos T en suprimir la autoinmunidad.
•    El movimiento de los linfocitos T del torrente sanguíneo al área del cuerpo afectada por una enfermedad autoinmune en particular (articulación o páncreas en este caso).

Recursos y sugerencias

Los Programas de la Arthritis Foundation que incluyen ejercicios en tierra y en agua así como los programas de auto ayuda pueden ayudarle para que aumente su actividad física y mejore su salud. Estos programas son:

  • The Arthritis Foundation Exercise Program (programa de ejercicios)
  • The Arthritis Foundation Aquatic Program (programa de ejercicios acuáticos)
  • The Arthritis Foundation Tai Chi Program (programa de tai chi)
  • The Arthritis Foundation Self-Help Program (programa de autoayuda)

Comuníquese con su oficina local de la Arthritis Foundation o visite nuestro sitio en la red para encontrar un programa en su área: www.arthritis.org/.

 

Para mayor información sobre la diabetes, comuníquese con:

American Diabetes Association

1701 North Beauregard Street

Alexandria, VA 22311

1-800-DIABETES (342-2383)

 

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