Osteoartritis 

 

¿Qué es la osteoartritis?
La osteoartritis (OA) es la forma más común de arthritis. Cuando afecta una articulación, ocurren cambios en el cartílago, los huesos, el fluido y el tejido que recubre las articulaciones. Estos cambios resultan en dolor, rigidez, hinchazón y dificultad para usar las articulaciones.


La OA puede manifestarse en cualquier articulación, pero ocurre con más frecuencia en las rodillas, las caderas, la zona lumbar y el cuello, las pequeñas articulaciones de las manos y la base del dedo gordo de la mano y del pie, aunque también puede presentarse en hombros. Rara vez afecta otras articulaciones, excepto como resultado de lesiones o de esfuerzos excesivos.


Casi 27 millones de personas en los Estados Unidos tienen OA, sin embargo, no todas ellas presentan síntomas en las articulaciones debido a ésta. La OA puede ser seria, pero los síntomas se pueden disminuir si se tratan. Es importante que vea al médico para obtener el diagnóstico correcto y el plan de tratamiento. Comunicarse abiertamente con su doctor y el personal de salud puede ayudarle a diseñar el tratamiento más adecuado para usted. Antes de acudir con el médico y entre consultas, mantenga un diario de salud para que esté preparado para hablar de cualquier dolor articular, reacción a fármacos, dosis y el éxito de su plan de tratamiento con su doctor y los demás miembros de su equipo de salud. 


¿QUÉ SUCEDE EN LA OSTEOARTRITIS?
En las articulaciones normales, una sustancia firme y elástica llamada cartílago recubre el extremo de cada hueso. El cartílago brinda una superficie lisa y resbaladiza que facilita el movimiento de las articulaciones y actúa como un cojín entre los huesos. En la OA, el cartílago entre las articulaciones se destruye y ocasiona síntomas como dolor e hinchazón, además de dificultades para mover la articulación.


El desgaste del cartílago sobreviene en varias etapas en la OA:
* El cartílago pierde su elasticidad y es más propenso a daños debido a lesiones o uso excesivo. El momento en que ocurren estos cambios y la gravedad con la que se producen también se ven influenciados por la herencia, trauma a la articulación y otros factores como la edad.
* A medida que el cartílago se desgasta, ocurren cambios en el hueso subyacente. Se desarrollan crecimientos óseos llamados espolones en la superficie del hueso cerca de la articulación, que se pueden observar mediante rayos X.
* Pedacitos de hueso o cartílago pueden flotar libres en el espacio de la articulación.
* Finalmente, la membrana que reviste la articulación (el sinovio) se inflama por el
desgaste del cartílago. Junto con esta inflamación, se generan citocinas (proteínas que causan inflamación) y enzimas que pueden provocar mayores daños al cartílago. Además del desgaste del cartílago y cambios óseos, el fluido articular, llamado fluido sinovial, puede desempeñar un papel en la OA. En las articulaciones, el fluido sinovial lubrica la articulación y se necesita para su movimiento. Este fluido se compone principalmente de una sustancia llamada ácido hialurónico. En la OA, puede haber más de esta sustancia que lo habitual. Sin embargo, su calidad no es tan buena, lo cual puede disminuir su función protectora.

Síntomas
Por lo general, las articulaciones afectadas por OA duelen o se sienten rígidas durante o después de su uso. La rigidez después de períodos de inactividad también es común. Es probable que se le haga difícil mover la articulación afectada acabando de levantarse por la mañana pero después de moverla unos minutos, puede sentirse mejor. Más tarde, puede dolerle después de utilizarla.


No obstante, es importante moverse aunque tenga OA. Si no se mueve y hace ejercicio, los músculos que rodean la articulación en cuestión se debilitaran y reducirán en tamaño. Los músculos débiles quizá no puedan sostener por completo la articulación. Esto puede causar más dolor articular. Tal vez perciba alguna dificultad para caminar, ejecutar ciertas tareas, y mantener una buena postura. A esto se le conoce como movilidad limitada. Dolor durante el descanso puede indicar que la enfermedad está empeorando.


OA DE LAS CADERAS
Si presenta OA en la cadera, en general, el dolor quizá no sea en la cadera misma. Es posible que el dolor se refleje en la ingle, glúteos, o en el interior de la rodilla o muslo aunque sea la cadera la causante del dolor. La OA de cadera puede hacerle cojear cuando camina. También podría dificultarle la ejecución de acciones cotidianas como ponerse calcetines y zapatos, y entrar y salir de automóviles.


OA DE LAS RODILLAS
Puede que sienta dolor al mover la rodilla. También es posible que perciba una sensación “áspera” o de “agarre” en la rodilla al moverla. Puede resultarle doloroso subir o bajar escaleras o incorporarse de una silla, especialmente después de permanecer sentado por mucho tiempo. Si el dolor le impide mover o usar la pierna, los músculos grandes que rodean la zona se debilitarán.


OA DE LOS DEDOS DE LA MANO
La OA en las articulaciones de los dedos de la mano puede producir dolor, hinchazón y, con el tiempo, la formación de brotes óseos (espolones) en las orillas de estas articulaciones. Esto hace que las articulaciones de los dedos le duelan y parezcan más gruesas. Si los espolones se forman en las articulaciones del extremo de los dedos, se les llama nódulos de Heberden. Si aparecen en las articulaciones del centro de los dedos, se les llama nódulos de Bouchard.


Es posible que observe enrojecimiento, hinchazón, sensibilidad al tacto y dolor en la articulación afectada, especialmente durante la etapa inicial de la OA mientras se están formando estos nódulos. Las actividades que requieren movimientos finos de sus dedos, como pellizcar, puede resultar complicadas.


OA DE LOS PIES
Si la OA se manifiesta en los pies, posiblemente note dolor y sensibilidad al tacto en la articulación grande que se encuentra en la base del dedo gordo. Calzar zapatos apretados o tacones altos puede empeorar el dolor.


OA DE LA COLUMNA VERTEBRAL
El desgaste crónico de discos de la columna vertebral y el brote óseo que esto conlleva puede producir rigidez y dolor en el cuello y la zona lumbar. Además, podría ejercer presión adicional sobre los nervios de la columna. A esto se le conoce comúnmente como contractura y puede causar dolor en cuello, hombro, brazo, zona lumbar de la espalda o hasta en las piernas. En la OA, la presión en la columna vertebral o en los nervios que salen de la médula espinal se pueden manifestar como debilidad o entumecimiento en brazos o piernas.

Diferencias entre la osteoartritis y otras formas de artritis
Algunas personas confunden la OA con la artritis reumatoide (AR). Como podrá apreciar a continuación, éstas son enfermedades muy distintas. No obstante, ciertos individuos pueden tener OA y AR al mismo tiempo, aunque esto es raro.

Es posible también que algunos confundan la OA con la osteoporosis. Ambas enfermedades se centran en problemas con los huesos (literalmente, osteo significa hueso), pero no son iguales. La osteoporosis hace que los huesos pierdan masa y se vuelvan quebradizos, lo que puede ocasionar fracturas dolorosas.


Osteoartritis:  
• Por lo general comienza después de los 40 años.
• La presentan aproximadamente 27 millones de adultos en este país.
• Suele desarrollarse lentamente a lo largo de muchos años.
• Afecta pocas articulaciones y puede presentarse en ambos lados del cuerpo.
• El enrojecimiento, calor e hinchazón suelen ser mínimos. La rigidez matinal es frecuente y puede ser severa, pero breve (menos de 30 minutos).
• Típicamente se manifiesta en ciertas articulaciones, como manos, caderas, rodillas y columna vertebral. En raras ocasiones se presenta en muñecas, codos o tobillos, excepto luego de una lesión.
• No produce malestar general o sensación de estar enfermo.


Artritis Reumatoide:  
• Suele comenzar entre los 40y los 60 años.
• La presentan aproximadamente1,3 millones de adultos en este país.
• Puede desarrollarse súbitamente, en semanas o meses.
• Normalmente afecta muchas articulaciones, pero a menudo comienza en las articulaciones pequeñas en ambos lados del cuerpo.
• Causa enrojecimiento, calor, hinchazón y rigidez matinal en las articulaciones que con frecuencia dura horas.
• Afecta muchas articulaciones, incluyendo muñecas, codos y hombros.
• Suele causar una sensación general de enfermedad y fatiga, así como pérdida de peso.


¿CUÁL ES LA CAUSA DE LA OSTEOARTRITIS?
Todavía se desconoce la causa de la OA. Sin embargo, las investigaciones realizadas han demostrado que existen varios factores que aumentan el riesgo de desarrollar OA. Entre dichos factores se incluyen: la herencia, el sobrepeso, lesiones de las articulaciones, uso excesivo repetido de ciertas articulaciones durante ciertas actividades ocupacionales o actividad física extrema, lesiones de los nervios, debilidad muscular, envejecimiento y meniscectomía (remoción del tejido del menisco de la rodilla). Para ayudar a conservar sanas sus articulaciones, disminuir o prevenir el dolor tanto como sea posible, y preservar su independencia, es importante mantener la fortaleza muscular y un peso saludable.
Herencia


En algunas familias, la OA puede ser heredada de una generación a otra. Puede deberse a genes que forman articulaciones con cartílago y huesos anormales o como resultado de características hereditarias que afectan la forma y estabilidad de la articulación.


Quienes que nacieron con articulaciones que no encajan de manera exacta, (tal como piernas arqueadas), podrían ser más propensos a desarrollar OA. Los que nacen con hiperlaxitud articular (articulaciones demasiado flexibles) también pueden ser mas propensos a desarrollar OA.


Obesidad
Los estudios revelan que la obesidad incrementa en un 50% el riesgo de OA en la rodilla. Por lo tanto, evitar el aumento excesivo de peso a medida que pasan los años o perder el exceso de peso podría ayudar a retrasar el avance la OA de la rodilla.


Debilidad muscular
Al menos un estudio han comprobado que las mujeres con músculos débiles en las rodillas podrían ser más propensas a desarrollar OA de la rodilla que las que no presentan debilidad muscular. Sus músculos pueden debilitarse cuando no los usa o si lleva una vida sedentaria. Los ejercicios de fortalecimiento y acondicionamiento para los músculos de la rodilla y cadera continuos son importantes para todas las personas, tengan o no OA. Estos ejercicio pueden ayudar a prevenir algunas de las consecuencias negativas de la OA como dolor, al fortalecer los músculos que rodean las articulaciones y ayudar a estabilizarlos. Si sus rodillas están desalineadas, debería solicitar a un especialista de rehabilitación, como a un terapeuta físico u ocupacional, los mejores ejercicios para fortalecer los músculos y ejercicios de acondicionamiento para mejorar el funcionamiento de sus rodillas.


La Arthritis Foundation también ofrece una serie de programas diseñados justamente para individuos con artritis. Son una manera segura y efectiva de volverse activo. Llame al 800-283-7800 o visite http://www.arthritis.org/espanol/ para encontrar su oficina local e informarse sobre el Programa de Ejercicios de la Arthritis Foundation y el Programa de Ejercicios Acuáticos de la Arthritis Foundation.


Lesión o uso excesivo
Algunas personas desarrollan OA en ciertas articulaciones debido a lesiones o uso excesivo. Un historial de lesiones de rodilla o cadera aumenta su riesgo de que desarrolle OA en dichas articulaciones. Por ejemplo, las lesiones ocurridas a edad mucho más temprana pueden aumentar el riesgo de OA. Para prevenir la OA es importante evitar un trauma en una articulación y buscar ayuda médica inmediatamente después de una lesión.
Las articulaciones que se utilizan repetidas veces en ciertos trabajos podrían desarrollar OA. Afortunadamente, existen métodos para modificar estas labores con el fin de prevenir daños en las articulaciones debido al uso excesivo.


Envejecimiento
La frecuencia de OA aumenta con la edad. Generalmente empieza después de los 45 años de edad y es más común en las personas mayores de 65. La OA afecta a hombres y mujeres. Hasta los 50 años, la OA es más común en hombres. Después de esta edad, es más común en las mujeres.



¿PUEDE PREVENIRSE LA OSTEOARTRITIS?
Los médicos creen que algunas personas pueden disminuir su riesgo de desarrollar OA o retrasarla siguiendo estos pasos:
• Mantener un peso corporal saludable o perder el exceso de peso.
• Participar en actividades físicas de manera regular.
• Evitar lesiones a las articulaciones.
• Adaptar los trabajos que requieran flexionar las rodillas o cargar peso.


¿CÓMO SE DIAGNOSTICA?
Es importante consultar con un reumatólogo, el médico especializado en artritis y enfermedades relacionadas, como la OA y la AR. Este especialista diagnostica la OA basándose en su historial clínico y en un examen físico. Sin embargo, es posible que recomiende procedimientos adicionales, tales como radiografías, que ayudarán a confirmar el diagnóstico, descartar otras causas de dolor y determinar la magnitud del daño ocurrido en las articulaciones. La aspiración articular, un procedimiento a través del cual se extrae y se examina el líquido de las articulaciones en cuestión, podría utilizarse también a fin de descartar otras formas de artritis.


¿CÓMO SE PUEDE CONTROLAR?
Participe en su cuidado de la salud ayudando a que su personal médico diseñe el mejor programa de tratamiento para usted. Un buen programa de tratamiento puede ayudarle a disminuir el dolor y la rigidez, mejorar el movimiento articular y facilitarle efectuar las tareas diarias.


Su programa de tratamiento se basará en el avance de su enfermedad, las articulaciones afectadas, sus síntomas y otros problemas médicos. También deberán tomarse en consideración su edad, ocupación y sus actividades cotidianas.

Su tratamiento seguramente incluirá muchas cosas que puede hacer por sí mismo para controlar su OA. Deberá colaborar conjuntamente con doctor y otros miembros de su equipo médico para asegurarse de que su programa atienda a sus necesidades.


Un plan puede incluir una combinación de terapia física y/u ocupacional, actividad física regular, control de peso si tiene sobrepeso, y medicamentos. Cuando estas medidas no funcionan, se podría considerar la intervención quirúrgica en ciertas articulaciones, como caderas o rodillas.



Actividad Física
Existen múltiples beneficios de hacer ejercicio o una actividad física, incluyendo reducción del dolor.


ESTIRAMIENTO
Los estiramientos lentos y suaves pueden ayudarle a prevenir la rigidez de las articulaciones y hacer que le sea más fácil comenzar a moverse por la mañana. Yoga y tai chi pueden ser útiles para las personas con artritis. Este tipo de ejercicios puede mejorar la flexibilidad, aumentar la fuerza muscular y ayudarle a relajarse. Hable con su doctor antes de iniciar un programa de ejercicios.


Su médico o terapeuta físico u ocupacional puede enseñarle unos estiramientos para hacer en casa. También, en ciertas comunidades, la Arthritis Foundation ofrece clases de tai chi para personas con artritis. Además, contamos con el DVD Tai Chi for Arthritis (en inglés), que puede adquirir en nuestro sitio www.arthritis.org o llamando al 800-283-7800.


EJERCICIOS AERÓBICOS
Realizar ejercicios aeróbicos de forma habitual es sumamente importante si se desea tener éxito en controlar los síntomas y efectos negativos de la OA. El ejercicio aeróbico es una actividad que acelera el ritmo cardiaco al fortalecer el corazón y los pulmones. Los ejercicios acuáticos, caminar y montar en bicicleta estacionaria causan menos tensión sobre las articulaciones que otros tipos de ejercicios y son buenos para su condición física general. La Arthritis Foundation ofrece clases de ejercicios en tierra y de ejercicios acuáticos. Para mayor información, comuníquese con su oficina local. O, puede seguir una clase desde su hogar mirando el DVD de la Arthritis Foundation Take Control With Exercise (en inglés).

EJERCICIOS DE FORTALECIMIENTO
Son importantes también los ejercicios que fortalecen y/o acrecientan la resistencia de los músculos que rodean las articulaciones afectadas. Pida que los integrantes de su equipo de salud le ayuden a diseñar un programa que se adapte a sus necesidades específicas.


Control de peso
Mantenerse en su peso recomendado o perder peso si éste es excesivo trae muchos beneficios, tales como ayudar a prevenir la OA en las rodillas. Si usted ya tiene OA, perder peso o mantenerse en el peso recomendado disminuirá el dolor al reducir la tensión sobre las articulaciones que cargan con el peso (caderas, rodillas, espalda y pies). También le ayudará a sentirse mejor.

La investigación ha demostrado que por cada libra de más, se ejercen 4 libras adicionales de presión sobre su rodilla. Perder tan sólo unas cuantas libras, si tiene sobrepeso, puede tener un impacto positivo. Otro estudio encontró que perder sólo 10 a 15 libras puede disminuir el dolor en un 50%. La fórmula para perder peso consiste en ingerir menos calorías y aumentar la actividad física. Colabore con su personal médico a fin de encontrar el mejor programa de reducción de peso para usted.


Dispositivos de asistencia
Los dispositivos de asistencia a menudo ayudan a aquellos que tienen dolor o cuya inestabilidad limita su actividad física y no son elegibles para someterse a una operación, o bien desean posponerla. Estos dispositivos de asistencia pueden auxiliar a disminuir el dolor y a mejorar su habilidad para moverse.


Soportes, férulas, entablillados y aparatos ortopédicos, son ejemplos de artefactos que brindan apoyo externo para ayudar a estabilizar las articulaciones, darles mejor apoyo, corregir su alineación o evitar que la articulación se deforme aún más. Algunos, como las rodilleras elásticas o de neopreno se pueden adquirir sin necesidad de receta en farmacias y tiendas de artículos médicos. Su doctor le puede recomendar otros dispositivos de asistencia, como abrazaderas para las rodillas, férulas y calzado ortopédico que son hechos a la medida por un terapeuta físico, ocupacional o por un ortopedista. Se pueden fabricar de muchos tipos de plástico, metal, cuero o espuma moldeable.


Recuerde evitar usar los aparatos de asistencia por periodos prolongados, a menos que así se lo indique su doctor o terapeuta. Ello puede debilitar las articulaciones que están inactivas. Interrumpa su uso de vez en cuando según lo señale el producto y le aconseje su personal médico.


Los bastones y caminadores son dispositivos de asistencia diseñados para ayudarle a apoyar sus articulaciones y/o dejar descansar la articulación mientras efectúa sus tareas cotidianas. Funcionan permitiéndole eliminar algo del peso de la articulación afectada, o descargar la articulación, mientras camina, se para o completa actividades funcionales que requieren que esté de pie o andando. Consulte con su equipo de salud antes de emplearlos para asegurar su uso apropiado y que le queden bien.

TERAPIA FÍSICA Y OCUPACIONAL
Podría hallar que la OA limita ciertas actividades, tales como caminar, bañarse, vestirse, subir escaleras y realizar quehaceres domésticos. Los terapeutas físicos y ocupacionales pueden ayudarle a mejorar su capacidad para realizar dichas actividades cotidianas y controlar su OA al diseñar un programa que puede incluir:
• mejorar el rango del movimiento de las articulaciones y su resistencia y fuerza muscular;
• proporcionar dispositivos de asistencia para facilitarle los quehaceres;
• enseñarle a utilizar correctamente la terapia de calor y frío;
• enseñarle los principios del uso adecuado de las articulaciones y la conservación de energía.

MEDICAMENTOS
Muchas personas han podido tratar sus síntomas de OA con ejercicio, terapia física u ocupacional, y otras técnicas que ya se mencionaron. Su médico puede recomendar también medicamentos que ayuden a aliviar el dolor. Los fármacos le pueden servir para bajar el dolor lo suficientemente como para iniciar un programa de ejercicio. Algunos medicamentos se toman diariamente, otros no. Su doctor cooperará con usted para decidir cuál es el medicamento más indicado para usted.


Aquí se muestran los medicamentos para la OA más comunes. Hay una gama de otros medicamentos que se están investigando para su posible uso futuro.


ANALGÉSICOS NARCÓTICOS Y NO NARCÓTICOS
Los analgésicos son medicamentos que alivian el dolor. El acetaminofeno (Tylenol ) es un analgésico no narcótico que se usa frecuentemente para aliviar el dolor. No reduce la inflamación ni la hinchazón que a veces acompañan a la OA, pero es útil cuando el problema principal es el dolor, y es menos dañino que los AINEs para la mayoria de la gente (ver siguiente sección).

 

Aunque el alivio puede ser limitado, vale la pena tomar dosis completas de acetaminofeno como terapia inicial, por su bajo costo y porque produce pocos efectos secundarios. El Tramadol (Ultram) es un fármaco tipo narcótico que se expide con receta, que puede brindar mayor alivio del dolor que el acetaminofeno y se usa para controlar el dolor. Los analgésicos narcóticos se usan ocasionalmente para el dolor moderado o severo. Pueden resultar en narcodependencia y tolerancia si se usan por mucho tiempo, lo cual hace que cada vez se deba aumentar la dosis para obtener alivio. Los analgésicos narcóticos incluyen codeína, oxicodeína y propoxifeno (Darvon). Los efectos adversos de los analgésicos narcóticos son mareo, náuseas y estreñimiento.


Siempre infórmese con su doctor de los posibles efectos secundarios de cualquier medicamento de estantería abierta o de receta que esté tomando.


LOS AINE
Los medicamentos anti-inflamatorios no esteroides (con siglas AINE), ayudan a reducir el dolor, la rigidez y la hinchazón de las articulaciones. Además de la aspirina, el ibuprofeno, el naproxeno de sodio y el ketoprofeno, cuya venta no está restringida, hay muchos tipos de AINE disponibles con receta médica para tratar la OA.


Los AINE podrían conllevar efectos adversos como dolor estomacal o incluso hemorragia gastrointestinal. Si experimenta alguno de estos efectos secundarios, su doctor le podrá prescribir otro tipo de fármaco que le ayude a reducir el riesgo de los mismos. La mayoría de los doctores recomiendan que las personas tomen los AINE con alimentos para prevenir los síntomas relativos a los problemas estomacales.


Los AINE generalmente tienen efectos antiinflamatorios y analgésicos similares. No deberá ingerir aspirina (excepto la dosis para bebés) mientras está bajo AINE o mezclar diversos AINE, a menos que se lo aconseje su doctor. Los AINE también presentan un riesgo cardiovascular. Cerciórese de leer las etiquetas de los medicamentos y hablar con su médico sobre este riesgo.


Los inhibidores COX-2, como el celecoxib (Celebrex), son una subcategoría de AINE que ha demostrado ser menos dañina para el estómago. Sin embargo, conllevan riesgo de ataque cardiaco y derrame cerebral. Se están llevando a cabo estudios para determinar su seguridad. Todos los AINE, incluyendo los inhibidores COX-2, poseen el riesgo de causar una caída de la función renal.


Es fundamental que hable con su médico sobre los beneficios potenciales y riesgos del medicamento, y colabore con su doctor mientras lo esté tomando para que vigile qué tal le funciona. Notifique a su doctor de cualquier interacción negativa que tenga mientras esté bajo este régimen farmacológico.


ESTEROIDES INYECTABLES
Los esteroides más comúnmente empleados en el tratamiento de la OA son los corticosteroides. Están relacionados con la cortisona, una hormona natural del cuerpo. Pueden inyectarse en la articulación después de una aspiración de fluido articular con el fin de aliviar el dolor y la hinchazón que se asocian con la OA. Las inyecciones de corticosteroides en las mismas articulaciones se limitan generalmente a tres o menos por año, debido a que las inyecciones repetidas, especialmente en articulaciones que cargan peso tales como caderas o rodillas, pueden resultar en daños al cartílago.


ANALGÉSICOS TÓPICOS
Los analgésicos tópicos son medicamentos para aliviar el dolor y vienen en forma de cremas, geles, parches, ungüentos o aerosoles que se aplican sobre la piel que cubre una articulación adolorida. Contienen combinaciones de salicilatos, irritantes cutáneos y anestésicos locales para combatir el dolor.

 

Los salicilatos funcionan mediante la estimulación del flujo sanguíneo. Los irritantes estimulan las terminaciones nerviosas de la piel para producir sensación de frío o calor, las cuales distraen la atención del dolor en sí.


Las sustancias tópicas para aliviar el dolor que contienen capsaicina funcionan al reducir la cantidad de sustancia P, la cual envía señales de dolor al cerebro. No debe utilizar analgésicos tópicos con terapias de calor. Emplearlos al mismo tiempo puede causar quemaduras y daño grave.


Suplementos Nutricionales
Algunos suplementos nutricionales, tales como la glucosamina y el sulfato de condroitina, se utilizan en el tratamiento de la OA. La glucosamina y el sulfato de condroitina son sustancias naturales que se encuentran en el cartílago. Sin embargo, la investigación no ha dejado claro si la sustancia que se halla en estos suplementos se incorpora en el tejido del cartílago.

 

Algunos estudios han demostrado que estos suplementos proporcionan el mismo alivio del dolor que los AINE en individuos con ciertos tipos de dolor de OA, mientras que otros tienen resultados variados. Sobre todo, esta investigación aún no ha dejado claro el beneficio total de consumir estos suplementos. Hable con su doctor sobre los posibles beneficios y riesgos de tomar estos suplementos.


TERAPIA CON ÁCIDO HIALURÓNICO
La terapia con ácido hialurónico consiste en inyectar la articulación de la rodilla con hialuronano, una sustancia que se encuentra en forma natural en el líquido de las articulaciones y que ayuda a lubricar y amortiguar la articulación. En las personas con OA de la rodilla, la inflamación hace que el hialuronano se desgaste.

 

El hialuronano de sodio (Hyalgan, Supartz, Orthovisc, Euflexxa) y el hylan G-F 20 (Synvisc) son dos tipos de terapia con ácido hialurónico aprobados por la FDA (Administración Federal de Alimentos y Medicamentos de EE.UU.) para el tratamiento de la OA de la rodilla.

 

Las inyecciones de hialuronano se aplican directamente en la articulación de la rodilla una vez por semana durante un período de tres a cinco semanas, según el producto que se utilice. Los efectos secundarios podrían incluir dolor en el lugar de la inyección. No hay evidencia convincente aún de si esta terapia cambia el curso natural de la OA o representa un beneficio menor en términos de síntomas.


Cirugía
La mayoría de quienes presentan OA jamás necesitarán someterse a cirugía. Sin embargo, la cirugía podría ser útil si existen grandes daños en las articulaciones, dolor persistente en las mismas y discapacidad debido a la limitación del movimiento articular.


La artroscopía permite examinar directamente el interior de la articulación para poder determinar hasta qué punto está dañado el cartílago, los ligamentos y otras estructuras de la articulación. Además, la artroscopía puede utilizarse también para retirar fragmentos sueltos de cartílago dañado y reparar ligamentos y otras estructuras. Estos procedimientos, junto con la aspiración del líquido articular realizado durante la artroscopia, puede disminuir el dolor y mejorar la función de la rodilla.


Los transplantes de cartílago se ejecutan en personas con defectos localizados en el cartílago, generalmente causados por una lesión. No obstante, ellos no han sido aprobados para su uso en la OA, donde el desgaste y pérdida del cartílago es mucho más extensa.


La artroplastía consiste en reconstruir las articulaciones, o reemplazarlas. Esto se puede hacer revistiendo las terminaciones de los huesos donde el cartílago se ha desgastado y los huesos han sido destruidos. La artroplastía también se refiere al reemplazo total de la articulación, donde la articulación parcial o completa se saca y se reemplaza con metal, cerámica y partes plásticas.


El reemplazo total de articulaciones ha sido realizado ampliamente por muchos años, y los resultados son excelentes, especialmente en caderas y rodillas. Otras articulaciones, como hombros, codos y nudillos también se pueden reemplazar. Con nuevos materiales, mejores métodos quirúrgicos y una comprensión más amplia de la articulación de reemplazo, este tipo de cirugía ha hecho que muchas personas que estaban seriamente discapacitadas vuelvan a ser activas. Sin embargo, los implantes no duran para siempre. Hable con su médico sobre cuál es el mejor momento para considerar esta opción.


La osteotomía corrige el alineamiento de un brazo o pierna al cortar y volver a colocar el hueso en una mejor posición. La osteotomía de la tibia (espinilla) se efectúa con el fin de cambiar la posición en que carga peso la pierna de manera que el peso recaiga sobre el cartílago sano y se reduzca el dolor de rodilla. Esta operación se ha vuelto mucho menos común desde el surgimiento de la cirugía de reemplazo de articulaciones.


Acupuntura
La acupuntura es la inserción de agujas muy finas en puntos específicos a través de la piel. La estimulación de ciertos puntos en el cuerpo puede ayudar a bloquear el dolor. Hay pruebas de que la acupuntura podría ser útil en bajar el dolor de la OA. Se han iniciado estudios clínicos se para determinar la eficacia de este tratamiento para la OA. Hable con su médico si piensa intentar la acupuntura, y asegúrese de elegir un terapeuta con licencia y/o graduado de una escuela acreditada de acupuntura.

Nebo Content Management System Tracking