Arthritis Today, enero-febrero 2006
Los investigadores revelan cómo ciertos ácidos grasos ayudan a reducir la inflamación.
Los investigadores han descubierto el secreto de los ácidos grasos omega-3. Un estudio en Brigham y el hospital de mujeres en Boston reveló que los ácidos grasos omega-3 en realidad se convierten en compuestos que son diez mil veces más potentes que los ácidos originales. Son estos nuevos compuestos los que ayudan a resolver la inflamación, según dice el director del estudio, el Dr. Charles Serhan.
En un sistema inmunológico sano, el proceso inflamatorio normal repara daños y protege al cuerpo de infecciones. Pero en la artritis y enfermedades inflamatorias, una respuesta inmunológica hiperactiva resulta en la degradación del tejido. El estudio muestra que la misma vía que indica el comienzo de la inflamación contiene una señal para extinguirla. Los ácidos grasos omega-3 se convierten en estos poderosos compuestos, frenando así este proceso activo.
Lo que aún se desconoce es qué cantidad de ácidos grasos omega-3 se necesita para que el cuerpo optimice la conversión en estos compuestos. El Dr. Serhan y la Asociación Dietética Americana recomiendan, sin embargo, alimentos en vez de suplementos dietéticos como fuente preferida de ácidos grasos omega-3. Más información sobre remedios naturales en nuestra Guía de Suplementos.
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